domingo, 19 de enero de 2020


RIDÍCULEZ

¡ Qué bochorno esa ridiculez !
¡ Qué desatino más inoportuno !
¡ Qué improperios tan exacerbados !
No obstante, era la hora: twelve o'clock p.m..

Menudo atragantón …..
Comiendo y respirando …..
Alteraciones de la Nochevieja …..
Y malditas las uvas comidas.



LA VIDA ES BELLA

“¿Seré yo la más hermosa?” Dijo la Vida.

Una voz en off respondió: “Te has ganado el don de la supervivencia como premio a tu voluntad de luchar: no te hace inmortal, pero te hará más hermosa”

“Soy muy complicada, pero muy simple a la vez” – dijo la Vida

“Te complicas tú misma, lo que te hará más interesante y bella. La sencillez también” -dijo la Voz.

En éstas, se me cayeron las gafas y se rompió una lente.

Se acabó la magía.

Carlos Torres Miranda








DOCENTE DE DÍA, PROSTITUTA DE NOCHE

Con este título, por el escándalo que se armó entonces, fue número uno alguna película.

Eran épocas de, bueno, los dos rombos de la televisión y la mayoría de edad que se estremaba en los

cines y lugares públicos para no entrar, pero que a veces encontraban la forma los jóvenes de

burlar.


Ahora este título es una metáfora y los profesionales y las profesiones han cambiado siendo

más controladas, reguladas y loables. La vida sigue igual.


Carlos Torres Miranda.


A Antonio Torres Pueyo In memoriam


Mi tio antonio nació, vivió y murió hace unos meses en Velillas ó Belillas, también se

escribe así. Tenía unos 70 años y casi siempre vivió solo, en la casa donde nació. Como la mayoría

de su generación tenía estudios básicos, y no se casó.


Tenía su huerto y pocos campos a los que iba en su viejo tractor, que le daban para ir

viviendo. No molestaba a nadie porque salía poco de su casa y del pueblo, por lo que no hacía vida

social ni en el bar. Simplemente convivía y se llevaba bien con los vecinos, y con todos. Por cierto,

debieron jugar de pequeños Ignacio Almudévar y él al colindar Siétamo y Velillas.


Algún día de fiesta ibamos a comer Paco y yo con nuestros padres. Paco iba todos los

domingos y le suministraba lo que no le daba el huerto y lo que necesitara.


Anteayer fue el reparto de su modesta herencia entre sus hermanos vivos, primos y yo.

Fueron 8 talones de 1375 euros y 4 sobres de 500 euros para los herederos.


Madre mía, pensé yo. Esto es un ejemplo de austeridad al límite: vivió con 15000 euros toda

su vida, la que él eligió. Lloré. Fue feliz.


Carlos Torres Miranda.